Diego Alberto
septiembre 23, 2008

El sábado me dirigí al Predio Ferial de Exposiciones que tiene su sede en Palermo y que los usos y las costumbres hacen que lo llamemos “La Rural”. El motivo que causó mi convocatoria, y la de muchas más personas, fue una nueva Feria del Libro y, como ya algo había oído, no me sorprendió encontrarme a mi llegada con tan masiva concurrencia. Tal era el número de personas dispuestas a ingresar al evento que tuve que hacer unas no menos de 5 cuadras de cola para acceder al establecimiento.

De todos modos, era sábado… día libre… ideal para distraerse y despreocuparse, pero no así para sentirse un idiota por haber participado de esa hilera interminable teniendo una entrada gratuita en mi poder. Evidentemente al llegar me notifiqué (es decir, interpreté porque no me atreví a que la respuesta afirmativa viniera acompañada de una sonrisa sarcástica) que mi tardía presunción era tal: ese “pan y queso” infinito era el medio para obtener una entrada igualita a la que ya tenía en mis manos. (más…)

Anuncios